Hasta junio de 2024, el 48.5% de los ciudadanos de la República Dominicana recibe algún tipo de ingreso mensual recurrente del gobierno. Esto equivale a unos 5.2 millones de personas que se benefician de programas estatales financiados con recursos provenientes de los contribuyentes. Desde finales de 2020, el número de dependientes ha aumentado en 1,380,305 personas, lo que evidencia el crecimiento de programas de subsidios y la contratación pública.
El Observatorio de Dependientes del Gobierno Dominicano, que realiza esta medición anualmente, divide a los dependientes en tres grupos principales: los beneficiarios del programa de transferencias Supérate, los empleados públicos registrados en la seguridad social y los pensionados del Estado. Este año, el porcentaje de personas dependientes alcanzó niveles superiores a los observados en el periodo 2009-2023, con la única excepción de 2022, cuando el aumento de beneficiarios fue impulsado por la alta inflación.
Sin embargo, la transparencia en la publicación de datos ha disminuido, dificultando el acceso a información clave como el número de beneficiarios de los programas sociales. Anteriormente, la Administración de Subsidios Sociales (ADESS) publicaba estos datos mensualmente, lo que facilitaba el monitoreo de los programas de transferencias.
En términos de empleo público, el primer semestre de 2024 registró un aumento de 83,228 empleos en comparación con 2020, aunque disminuyó en relación a 2022, el año con mayor cantidad de empleos públicos. La tasa de empleados formales creció en un 16.8% entre 2020 y 2024, con un aumento mayor en el sector privado (18.6%) que en el público (12.8%).
Por otro lado, el número de pensionados también ha aumentado de manera significativa. En junio de 2024, la cifra total de pensionados alcanzó los 234,243, lo que representa un aumento del 6.3% en solo seis meses.
El 81.5% de los dependientes del gobierno pertenece a hogares que reciben transferencias a través del programa Aliméntate, seguido de empleados públicos y pensionados. Este elevado nivel de dependencia ha generado críticas sobre las políticas de subsidios, señalando que, en lugar de promover la autosuficiencia, podrían estar incentivando la dependencia prolongada de los programas estatales.
El estudio concluye con un llamado a las autoridades para implementar reformas económicas que promuevan la prosperidad mediante el empleo productivo y una menor dependencia de las transferencias estatales, destacando la necesidad de un cambio hacia un modelo que fomente el crecimiento económico sostenible.
Fuente: https://crees.org.do/?p=26801
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