Abinader vs. sus ministros: Luces y sombras en la evaluación de la gestión actual

La reciente encuesta de ACD Media revela un panorama político dominicano marcado por una dualidad significativa: mientras el presidente Luis Abinader mantiene una aprobación mayoritaria, su gabinete enfrenta un severo juicio por parte de la ciudadanía. Con un 53% de aprobación general para el gobierno, el mandatario logra sostener una imagen positiva del 51.2%, consolidándose como la figura central que arrastra la gestión. Sin embargo, esta “aprobación de mando” no se traslada de manera equitativa a sus colaboradores, quienes en conjunto reciben una calificación negativa del 55.8%, lo que evidencia una desconexión entre la figura presidencial y la ejecución técnica de sus ministros.

Al analizar la valoración individual de los funcionarios, el director del COE, Juan Manuel Méndez, encabeza la lista con una puntuación sobresaliente de 8.24, seguido por figuras como David Collado (7.28) y Kelvin Cruz (7.14). Estos números sugieren que la población premia la gestión de crisis y los sectores vinculados al dinamismo económico y social. En el extremo opuesto, Nelson Arroyo y Faride Raful presentan las valoraciones más bajas y niveles críticos de desaprobación, lo que pone de manifiesto el desgaste en áreas sensibles como la seguridad ciudadana y la administración de servicios públicos.

El nivel de conocimiento de los funcionarios también arroja datos reveladores sobre la exposición mediática y la relevancia política. Faride Raful y David Collado dominan el índice de recordación con un 82.8% y 80.7% respectivamente, mientras que figuras técnicas como Joel Santos o Samuel Pereyra apenas superan el 20% de conocimiento público. Esta brecha de notoriedad sugiere que una gran parte del gabinete trabaja en la sombra, lo cual puede ser un arma de doble filo: los protege del escrutinio directo pero limita la percepción de “trabajo en equipo” que el gobierno intenta proyectar.

En el plano comparativo histórico, Luis Abinader sale fortalecido frente a sus predecesores en atributos éticos y de eficiencia. Es percibido como el más honesto (33.4%), el que inspira más confianza (33.6%) y el más eficiente (33.6%). No obstante, pierde terreno frente a Danilo Medina en la percepción de “preocupación por el pueblo”, donde Medina lidera con un 38.2%, y frente a Leonel Fernández en el área de “mejor preparación”, donde el expresidente Fernández domina ampliamente con un 43.5%. Estas comparaciones subrayan que, aunque Abinader es visto como un gestor ético, la población aún valora la experiencia técnica y el asistencialismo de gestiones anteriores.

La gestión del cumplimiento de promesas es otro punto crítico donde el actual mandatario lidera con un 29.8%, pero enfrenta un alto índice de incertidumbre, ya que un 23.8% de los encuestados “no sabe o no responde” sobre este particular. Este dato es fundamental, pues indica que una cuarta parte de la población no tiene claro si las políticas públicas prometidas se están traduciendo en realidades tangibles, lo que podría explicar por qué la calificación del trabajo del gabinete es mayoritariamente “mala” (41.8%) o “muy mala” (14%).

Un factor determinante en este análisis es la aprobación del 53% que recibe el gobierno actual frente a un 45% de desaprobación. Aunque el margen es positivo, la polarización es evidente. El hecho de que el 51.2% califique el trabajo de Abinader como “bueno” o “muy bueno” contrasta con el 46.7% que lo califica de forma negativa. Esta estrecha diferencia sugiere que el gobierno navega en un equilibrio frágil, donde cualquier fallo en la ejecución del gabinete ministerial podría inclinar la balanza hacia la desaprobación generalizada.

El informe de ACD Media deja claro que el capital político de la administración reside casi exclusivamente en la figura del Presidente. La gestión de los funcionarios es el “talón de Aquiles” del gobierno, con una valoración positiva de apenas el 39.9% frente a una negativa que supera el 55%. Esta disparidad obliga al Ejecutivo a replantear la comunicación de sus ministros y, posiblemente, a realizar ajustes en los liderazgos de las carteras que presentan los mayores niveles de rechazo ciudadano.

El análisis de estos datos proyecta un desafío comunicacional y estratégico para el resto del período gubernamental. Para que el gobierno logre unificar su aprobación, debe cerrar la brecha entre la confianza que inspira Abinader y la percepción de ineficiencia de sus funcionarios. En un escenario donde el costo de la vida y la seguridad siguen presionando, la valoración de la “preparación” y el “cumplimiento de promesas” serán los jueces definitivos que determinarán si la aprobación actual se traduce en un legado político duradero.

Loading

We understand the importance of approaching each work integrally and believe in the power of simple.

Melbourne, Australia
(Sat - Thursday)
(10am - 05 pm)

At vero eos et accusamus et iusto odio digni goikussimos ducimus qui to bonfo blanditiis praese. Ntium voluum deleniti atque.

Melbourne, Australia
(Sat - Thursday)
(10am - 05 pm)
Open chat
Hello
Can we help you?