El mercado laboral dominicano presenta dinámicas contrastantes para el periodo abril-junio 2025 (2.º trimestre). Por un lado, se registró un crecimiento interanual de la ocupación total; por otro, el segmento de trabajadores por cuenta propia sufrió una reducción notable. Este artículo analiza esos movimientos con base en los datos del Banco Central de la República Dominicana (BCRD) y otras fuentes oficiales, explorando implicaciones para la economía y el empleo informal.
1. Panorama general del empleo abril-junio 2025
Según el Boletín Trimestral del Mercado Laboral del BCRD, en dicho período:
-
La fuerza laboral se expandió en 106,510 personas.
-
La tasa global de participación (TGP) alcanzó 66.1 %, lo que supone un aumento de 0.8 puntos porcentuales frente al mismo trimestre de 2024.
-
El total de personas ocupadas fue de 5,123,548 (un incremento neto interanual de 121,164).
-
La tasa de desempleo abierto (SU1) bajó de 5.3 % en 2024 a 5.0 % en 2025.
Estos indicadores reflejan un mercado laboral activo, con más personas insertándose al empleo y una menor proporción de desocupación.
2. El retroceso de los trabajadores por cuenta propia
Una de las cifras destacadas es la disminución de 29,555 trabajadores por cuenta propia en el trimestre analizado.
Esto sugiere que, aunque el empleo total creció, la modalidad de trabajo independiente se contrajo, lo que puede indicar:
-
Una reorientación hacia empleos asalariados formales u otras categorías ocupacionales.
-
Un posible efecto de políticas de formalización, donde trabajadores independientes pasen a la formalidad u otras formas laborales reguladas.
-
Factores estructurales como mayor regulación, costos operativos o cambios en demanda de servicios independientes.
Comparación formal vs informal
-
En el segmento informal, los trabajadores por cuenta propia representaron 73.88 % del total de ocupados informales en ese trimestre.
-
Mientras tanto, en el ámbito formal, hubo descensos en la categoría de cuenta propia formal en 10,252 personas, pero el alza en los informales compensó parcialmente esa caída.
-
El empleo formal generó 164,598 nuevos puestos, mientras que la informalidad disminuyó en 43,434 personas.
En otras palabras, muchos trabajadores pueden estar migrando del empleo informal (o independiente no formal) hacia empleos asalariados más estructurados.
3. Perfil de los nuevos empleos
Analizando la estructura sociodemográfica del crecimiento:
-
El 82.5 % de los nuevos empleos fue absorbido por personas entre los 15 y 39 años.
-
86,532 de esos nuevos ocupados tenían estudios universitarios, lo que equivale al 71.4 % del total de nuevos puestos.
-
Por género, los hombres aportaron 78,440 nuevos puestos y las mujeres 42,724.
En cuanto a tipos de ocupación:
-
Los empleados privados mostraron un aumento de 72,239 personas.
-
Los patronos o socios activos crecieron en 47,764.
-
En contraste, los familiares no remunerados sumaron 3,299, los servicios domésticos 2,066.
Por otra parte, algunos subsectores perdieron empleo: los empleados de oficina disminuyeron en 17,839 personas, agricultores/ganaderos calificados bajaron 11,252, y los trabajadores no clasificados 3,409.
4. Implicaciones y retos
Formalización vs precariedad
El descenso de los trabajadores por cuenta propia puede interpretarse como una mejora si esas personas migran hacia empleo formal o mejor regulado. Sin embargo, también podría reflejar que algunos emprendedores han salido del mercado por barreras operativas, regulación o falta de sostenibilidad.
Inclusión juvenil y educación
La concentración de nuevos empleos en jóvenes y universitarios apunta a una demanda creciente de perfiles profesionales. Esto puede exigir fortalecimiento en políticas de capacitación, educación técnica y vinculación laboral.
Género y equidad
Aunque las mujeres añadieron puestos, la brecha persiste. Es necesario continuar con políticas que promuevan la igualdad de oportunidades y condiciones laborales favorables para trabajadoras.
Sostenibilidad del empleo independiente
Para que el empleo por cuenta propia sea viable, requiere condiciones como acceso a financiamiento, redes de negocios, capacitación continua y regulación favorable. El retroceso observado podría ser una alerta para fortalecer esas dimensiones.
![]()




